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La Sociedad Española de Psiquiatría Biológica alerta de los problemas de salud mental y aprecia una atención deficitaria a problemas como la depresión en la Sanidad Pública
Publicado el 14 agosto 2020, a las 10:29
La Sociedad Española de Psiquiatría Biológica alerta de los problemas de salud mental y aprecia una atención deficitaria a problemas como la depresión en la Sanidad Pública

Sentirse cansado, no tener ganas de hacer las cosas que siempre te han gustado o sentir tristeza son algunos de los síntomas de la depresión.

Esta enfermedad mental es un trastorno del estado del ánimo que, en muchas ocasiones, va acompañada, en mayor o menor medida, de ansiedad. Esta enfermedad se suele asociar simplemente con la tristeza y argumentos erróneos que la asocian a una elección propia.

 El estrés, vivencias negativas como podría ser un accidente, un determinado contexto social, como la situación de incertidumbre a causa del confinamiento por el estado de alarma por el coronavirus o no saber superar un duelo son algunos de los factores que pueden favorecer el desarrollo de esta enfermedad y, en muchas ocasiones, pueden aparecer al tiempo de haber experimentado estas situaciones extremas. Un dato llamativo es que la depresión suele afectar más a las mujeres que a los hombres. El psiquiatra José Giner, ex-presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica, explica las posibles causas de este trastorno mental.

José Giner – psiquiatra

Pero el gran problema para todo aquel que sufre depresión u otras enfermedades mentales es la saturación de los servicios públicos especializados en esta área. Listas de espera de unos tres meses desde la primera cita hasta la siguiente en la sanidad pública. Tiempo que, en la mayoría de los casos, está muy por encima de lo que los pacientes necesitan para poder conseguir una evolución satisfactoria. Debido a estas demoras muchas personas tienen que recurrir a servicios privados destinando parte de sus recursos económicos a una terapia adecuada a su trastorno depresivo. Asimismo, Álvaro Hidalgo, presidente de la Asociación Weber, piensa que a los trastornos mentales no se les da la atención que merecen.

Álvaro Hidalgo – Asociación Weber

Los sentimientos suicidas, entre otros, son un síntoma de la depresión. La falta de una atención psicológica rutinaria de acceso público supone en ocasiones que la solución llegue demasiado tarde. Según Daniel López, presidente de PAPAGENO, Asociación de Profesionales en prevención y postvención de la Conducta Suicida, las cifras reales de suicidios asociados a la depresión son mayores de lo que reflejan las estadísticas oficiales porque suelen camuflarse en otras causas.

Daniel López – PAPAGENO

Pero dentro de los suicidios, Daniel López resalta que las personas que acaban suicidándose, lo habían intentado anteriormente de media en 20 ocasiones. Por eso, incide en la necesidad de una atención correcta que pueda prevenir esta realidad.

Daniel López – PAPAGENO

Lo principal para el tratamiento de la depresión es encontrar el foco que la provoca, ya que muchos de los pacientes lo desconocen y, sobre todo, someterse a un tratamiento psicológico y farmacológico. Estos medicamentos sirven para regular las hormonas relacionadas con la depresión, en concreto, la serotonina, hormona del sueño y de la felicidad; la dopamina y la nor-adrenalina, las hormonas que toman como buenos los hábitos malos; la endorfina, que produce un efecto analgésico; y el cortisol, la hormona del estrés, por lo que muchas veces la depresión viene de la mano del trastorno de ansiedad. Para aclarar un poco más el posible tratamiento de esta enfermedad, el psiquiatra, José Giner explica las prácticas que se deberían llevar a cabo para luchar contra la depresión.

José Giner – psiquiatra

La depresión es una enfermedad invisible que, normalmente, solo llega a entenderla en profundidad quien la experimenta en su propio cuerpo. De ahí que los expertos recomienden derribar prejuicios y comentarios del entorno del paciente que tratan estas situaciones como un estado de ánimo eventual y no un problema de salud. Una racha que necesita de ayuda profesional para superarla porque, aunque la voluntad del enfermo por mejorar tenga mucho que ver, luchar contra el propio cerebro es mucho más difícil de lo que parece, y sin tratamientos psicológicos y farmacológicos no sería posible.


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