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La edad de jubilación cambia en 2027: este es el tiempo necesario cotizado para acceder al 100% de la pensión

La edad de jubilación cambia en 2027: este es el tiempo necesario cotizado para acceder al 100% de la pensión en España, con una clave sencilla: desde 2027 harán falta 37 años cotizados para cobrar el 100% de la base reguladora, aunque la edad ordinaria dependerá de si llegas o no a 38 años y 6 meses cotizados.

Qué cambia en 2027

El año 2027 marca el final del calendario gradual de retraso de la jubilación ordinaria en España. No aparece de repente: es la culminación de una reforma que lleva años aplicándose poco a poco. Aun así, para muchas personas será el momento en el que el sistema quede más claro y también más exigente.

Desde 2027, la edad ordinaria de jubilación será de 67 años para quienes no acrediten al menos 38 años y 6 meses cotizados. En cambio, quienes sí alcancen ese periodo podrán seguir jubilándose a los 65 años. La Seguridad Social recoge esta doble edad en su cuadro de aplicación gradual: a partir de 2027, 65 años con 38 años y 6 meses o más cotizados, y 67 años con menos cotización.

Esto significa que ya no basta con decir “me jubilo a los 65” o “me jubilo a los 67”. La pregunta correcta es otra: cuánto has cotizado. Tu carrera laboral será la que determine si puedes retirarte antes sin penalización ordinaria o si tendrás que esperar hasta los 67 años.

Cuántos años necesitas para el 100%

Aquí conviene separar dos ideas que suelen mezclarse: la edad legal de jubilación y el porcentaje de pensión que corresponde según los años cotizados.

Desde 2027, para acceder al 100% de la base reguladora serán necesarios 37 años cotizados. Es decir, si llegas a la edad ordinaria que te corresponda y has cotizado 37 años, se aplicará el porcentaje completo sobre tu base reguladora. La propia Seguridad Social establece que, desde 2027, el porcentaje arranca en el 50% con 15 años cotizados y va aumentando por meses hasta no superar el 100%, salvo casos de jubilación demorada.

La diferencia práctica es importante. Una persona con 37 años cotizados, pero sin llegar a 38 años y 6 meses, podría tener derecho al 100% de su base reguladora, pero su edad ordinaria sería 67 años, no 65. En cambio, para jubilarse ordinariamente a los 65 años, el listón será más alto: 38 años y 6 meses cotizados.

El 100% no siempre significa pensión máxima

Cuando se habla del 100% de la pensión, muchas personas piensan directamente en cobrar la pensión máxima. No es exactamente así. Cobrar el 100% significa que se aplica el porcentaje completo a tu base reguladora, que se calcula a partir de tus bases de cotización.

Dicho de forma sencilla: si tu base reguladora es alta, el 100% dará una pensión alta. Si tu base reguladora es más baja, el 100% también será más bajo. Además, existen límites legales, pensión máxima, pensiones mínimas y posibles complementos según la situación personal.

Por eso dos trabajadores con los mismos años cotizados pueden cobrar pensiones diferentes. Uno puede haber tenido bases altas durante muchos años y otro bases más bajas, lagunas de cotización o cambios de jornada. El tiempo cotizado importa, pero no es lo único que cuenta.

Por qué hay una doble edad de jubilación

El sistema busca premiar las carreras laborales largas. Una persona que empezó a trabajar joven y acumula muchos años cotizados puede jubilarse antes, a los 65 años, siempre que llegue al umbral exigido. Quien tenga una carrera más corta deberá esperar hasta los 67 años para acceder a la jubilación ordinaria.

Esto afecta especialmente a quienes han tenido trayectorias irregulares: paros largos, trabajos temporales, etapas como autónomo con bases bajas, cuidados familiares, periodos en el extranjero o entradas tardías al mercado laboral. En estos casos, el calendario de jubilación no se mide solo por la edad biológica, sino por la suma real de cotizaciones.

La parte más delicada es que muchas personas descubren tarde que no llegan al periodo necesario. Por eso conviene revisar la vida laboral con tiempo, no cuando faltan seis meses para jubilarse.

Qué pasa si solo tienes 15 años cotizados

El mínimo general para acceder a una pensión contributiva de jubilación es haber cotizado 15 años, con al menos 2 años dentro de los 15 anteriores al momento de causar la pensión. La Seguridad Social también recoge este requisito básico en sus trámites de jubilación.

Con 15 años no se cobra el 100%. Se parte del 50% de la base reguladora. A partir de ahí, cada mes adicional cotizado va sumando porcentaje hasta llegar al máximo. Por eso, entre tener derecho a pensión y cobrar la pensión completa hay una distancia grande.

Esta diferencia es clave para planificar. Una persona puede cumplir el requisito mínimo y, aun así, recibir una prestación muy inferior a lo esperado si su carrera de cotización ha sido corta o con bases reducidas.

Cómo se calcula la base reguladora

La base reguladora es el corazón del cálculo. No es simplemente el último salario ni la última nómina. Se obtiene a partir de las bases de cotización de un periodo determinado, aplicando reglas concretas de actualización e integración de lagunas.

La reforma aprobada en el Real Decreto-ley 2/2023 introdujo un sistema que amplía progresivamente el periodo de cálculo hacia un modelo de 29 años, seleccionando las 324 bases de cotización de mayor importe, es decir, permitiendo descartar 24 mensualidades peores en el modelo definitivo.

En la práctica, esto intenta suavizar carreras laborales con baches, aunque no siempre beneficiará igual a todo el mundo. Para quien haya tenido sus mejores sueldos al final de su vida laboral, el sistema tradicional puede resultar más favorable. Para quien haya sufrido lagunas o bajadas salariales en los últimos años, poder descartar meses peores puede marcar diferencia.

Jubilación anticipada y penalizaciones

Otra confusión habitual es pensar que, si el 100% exige 37 años cotizados, se puede dejar de trabajar antes sin consecuencias. No necesariamente. La jubilación anticipada tiene sus propias reglas y puede aplicar coeficientes reductores según los meses de adelanto y los años cotizados.

Esto significa que una persona puede tener una larga carrera laboral y, aun así, sufrir una reducción si decide retirarse antes de su edad ordinaria. La penalización no es un detalle menor: puede acompañar a la pensión durante toda la vida.

Antes de adelantar la jubilación, conviene hacer números con calma. A veces compensa por salud, situación familiar o cansancio laboral. Otras veces, esperar unos meses puede mejorar bastante la cuantía final.

Autónomos y carreras irregulares

Para los autónomos, el cambio de 2027 también merece atención. Durante años, muchos trabajadores por cuenta propia cotizaron por bases bajas para reducir cuota mensual. Esa decisión puede tener efecto directo en la pensión futura, porque la cuantía depende de las bases cotizadas.

No se trata solo de sumar años, sino de mirar cuánto se ha cotizado en cada etapa. Un autónomo puede llegar a los años necesarios para el 100%, pero con una base reguladora más baja de lo esperado si durante mucho tiempo cotizó por importes reducidos.

También deben tener cuidado quienes alternan trabajo por cuenta ajena y autónomo, quienes han tenido pluriactividad o quienes han pasado por periodos sin cotizar. En estos casos, revisar el historial completo es todavía más importante.

Cómo saber tu situación real

La forma más sensata de prepararse es consultar tu vida laboral y usar el simulador de jubilación de la Seguridad Social. Esta herramienta permite calcular una estimación personalizada teniendo en cuenta los datos disponibles y proyectando la situación hasta la jubilación ordinaria.

No es lo mismo leer una regla general que ver tu caso concreto. El simulador puede ayudarte a responder preguntas prácticas: cuándo podrías jubilarte, qué pensión aproximada te correspondería, cómo cambiaría si adelantas o retrasas la fecha y qué impacto pueden tener tus cotizaciones actuales.

Si falta mucho tiempo, la cifra será orientativa. Si la jubilación está cerca, puede servir para tomar decisiones con más seguridad.

Qué revisar antes de 2027

Hay tres documentos que conviene mirar con calma: vida laboral, bases de cotización y previsión de jubilación. La vida laboral te dice cuánto tiempo has cotizado. Las bases muestran sobre qué importes has cotizado. La simulación ayuda a traducir todo eso en una fecha y una cuantía estimada.

También conviene comprobar lagunas, errores de alta, periodos no reconocidos, trabajos antiguos, cotizaciones en otros regímenes o posibles convenios especiales. Un pequeño error administrativo puede pasar desapercibido durante años y aparecer justo cuando más molesta.

En caso de duda, merece la pena pedir cita o asesoramiento. La jubilación no es un trámite cualquiera: afecta a ingresos de largo plazo y, muchas veces, a decisiones familiares, vivienda, ahorro y estilo de vida.

La idea clave para no perderse

Desde 2027, la foto general queda así: 67 años como edad ordinaria para quienes no lleguen a 38 años y 6 meses cotizados, 65 años para quienes sí alcancen ese umbral, y 37 años cotizados para tener derecho al 100% de la base reguladora al llegar a la edad ordinaria correspondiente.

El matiz es fundamental. Para cobrar el porcentaje completo hacen falta 37 años, pero para jubilarse ordinariamente a los 65 harán falta 38 años y 6 meses. Y, aun cobrando el 100%, la cuantía dependerá de la base reguladora, no solo del número de años trabajados.

Planificar la jubilación en 2027 no va de memorizar una cifra, sino de entender tu propio recorrido laboral. Cuanto antes lo revises, más margen tendrás para decidir si te conviene seguir cotizando, ajustar expectativas, valorar una jubilación demorada o preparar con más calma una etapa que no debería depender de una sorpresa de última hora.

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