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Seguridad y dominios web: un binomio inseparable


Cada vez que accedes a un sitio web lo haces escribiendo el nombre de un dominio. Te ofrecemos las mejores pistas para identificar los menos recomendables para tu ciberseguridad.

¿Qué rasgos caracterizan un dominio web seguro?

El repaso de las características de los mejores dominios de Internet arroja una conclusión: todos cumplen algunos parámetros esenciales. Comenzando por la elección de una palabra de, como máximo, tres sílabas y siguiendo por la ausencia de signos ortográficos, caracteres extraños o similares. Asimismo, el empleo de una extensión conocida garantiza que no se trata de una web alojada en un servidor peligroso. En ocasiones, el tiempo de carga, ligeramente mayor al habitual, podría indicar que estás ante un sitio web poco aconsejable. Busca el sello SSL (que encripta las transacciones de datos)y comprueba que el dominio comienza por «https://» para evitar problemas relacionados con el robo de tu información financiera o personal. Todo lo relativo al tratamiento de los datos ha de aparecer en un apartado ubicado en la parte baja de la web. Si no lo encuentras, desconfía.

Otros consejos para acceder a un dominio web seguro pasan por comprobar su posicionamiento en los buscadores. Los algoritmos de los motores de búsqueda conceden el mejor posicionamiento a los sitios más fiables y castigan a los que no lo son. Las opiniones de otros usuarios sobre las posibles compras o consultas que han realizado en el pasado completarán tu informe de seguridad antes de hacer clic o pulsar en un enlace del que no sabes demasiado.

¿Qué pones en juego a la hora de navegar por un dominio sospechoso?

Ya sabrás que el empleo de una red VPN para acceder a Internet te garantiza la privacidad, pero quizá ignores que los dominios más inseguros emplean la misma tecnología para no dejar rastro. Ello implica que coloquen cebos en los buscadores con productos a un precio muy competitivo, que los compres y que se queden con tu dinero. Lo mismo sucede con el envío de correos electrónicos que, en no pocas ocasiones, llevan asociados distintos virus que dormirán en el disco duro de tu ordenador, tableta o teléfono hasta que se activen para robar tus accesos a la web de los bancos de los que eres cliente. Lo peor es que el dinero que te roben no lo podrás recuperar al considerar el sistema que has sido tú quien lo ha retirado o usado para comprar algo.

Añadimos a lo anterior la seguridad de tus hijos al navegar por la red. No pocos ciberdelincuentes se encargan de detectar a los usuarios menores para instarles a que graben material comprometido, a que les paguen una cantidad concreta de dinero o incluso a dejarse espiar mientras están en su habitación. El empleo de filtros de seguridad con los parámetros antes descritos suele ser de gran utilidad. Recuerda que si cuando vas por la calle no entrarías en un local sospechoso, tampoco has de hacerlo cuando navegas por Internet. Sigue ya nuestros consejos y evitarás todo tipo de delitos y de consecuencias asociadas. 

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