AGENCIA de NOTICIAS LOCALES y CIUDADANAS de ANDALUCÍA

MANUEL CHAPARRO – Director General EMA-RTV

«Al Consejo Audiovisual de Andalucía le falta madurez y autonomía».

Así lo ha señalado en la OLA, Manuel Chaparro, catedrático en la Facultad de Comunicación de la UMA y director de EMA-RTV. Asegura que falta avanzar en la capacidad vinculante y decisoria de este organismo.
En los últimos días se ha hablado mucho de este órgano a raíz de la elección del que será el nuevo presidente de esta institución. A falta de los últimos trámites, será nombrado para ese cargo Antonio Checa, periodista, ex decano de la Facultad de Comunicación de Sevilla.

Democracia y calidad

Manuel Chaparro afirma que la ciudadanía tiene que ser consciente de la importancia de la calidad de los medios en la salud de la democracia y exigir esa calidad.


 

DE ESTE A OESTE – MANUEL CHAPARRO – Universidad de Málaga

El Laboratorio de Comunicación y Cultura, un grupo de investigación de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga, ha presentado un mapa que recoge que más del 85 por ciento de la concesiones comerciales de radio en Andalucía las concentran tres grandes grupos: Prisa, Atresmedia y Cope. Frente a ese modelo de concentración, Manuel Chaparro, catedrático de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UMA, defiende la labor de los medios de proximidad. Además, según esta investigación, la mayoría de estas emisoras han abandonado su obligación de ofrecer información y programación local para emitir exclusivamente contenidos musicales en cadena. En este sentido, Manuel Chaparro asegura que hace falta una legislación que entienda la importancia del derecho a la comunicación.


Para pedidos, pueden escribir a: imedea2015@gmail.com
El precio es de 30 euros.

Ardua tarea plantear, en un mundo tan tecnologizado, tan virtual, tan pendiente de la imagen y tan mediatizado por los medios, claves para repensar estos y entender aquél. Saber dónde estamos, quiénes somos y hacia qué lugar nos dirigimos. Si además pretendemos explicar esas coordenadas para mejorar el planeta, el trabajo es de dimensiones titánicas. Pero esa faena fue abordada por Manuel Chaparro.

Claves para repensar los medios y el mundo que habitamos. La distopía del desarrollo es su último trabajo que será publicado por ediciones Desde Abajo en este mes de febrero. Con un lenguaje ameno, fácil de leer y facilitador de la reflexión, para quien se quiera tomar el esfuerzo de hacerlo, nos presenta viejos y nuevos códigos y sentidos para descifrar este mundo y la comunicación que lo circunda. Es una apuesta más, pero no menor, a favor de la comunicación y en contra del tan manido y tramposo desarrollo.

Una propuesta crítica y con criterio para “desnudar” algunas de las falacias que los medios masivos de difusión de noticias, para algunos erróneamente de comunicación, nos venden sobre su propia información y sobre el supuesto y maravilloso desarrollo occidental.

Se han encargado, en los últimos sesenta años, de vestir y desvestir al “santo” según sus intereses y los de las grandes corporaciones, las financieras y las mediáticas y del entretenimiento. A partir de un falso desarrollo y una engañosa comunicación han creado una distopía, a su imagen y semejanza, que nos han vendido como un buen lugar para vivir pero que solamente les ha beneficiado a ellos, a los poderosos, a los “exclusivos” detentadores del poder y propietarios del dinero. Con todo eso nos han hecho perder de vista la utopía, tan necesaria para seguir caminando.

Las casi cuatrocientas páginas del nuevo texto de Chaparro están dedicadas a reflexionar sobre los medios y lo que nos han estado publicitando sobre el desarrollo y sus “beneficios”, olvidando lo que realmente importa: el ser humano y su papel como un ser vivo más de un planeta finito que esquilman día a día.

El libro dará que hablar porque sus planteamientos critican lo que a muchos no les interesa que se diga, porque mueve el piso bajo la fe del dinero, porque no se casa con lo establecido y porque pone en duda la información de los medios y la formación académica.

No cree en lo “desarrollado” del desarrollo occidental, blanco, masculino y judeo-cristiano; frente a lo que resalta el valor de lo comunitario, de la Tierra, de las tradiciones y los ancestros. Demandando lo original, lo identitario y lo “auténtico”; desde el respeto, apelando a la soberanía popular y al reconocimiento de los (as) otros (as). Recuperando la memoria y la capacidad para decidir libremente. Resaltando la ética del ser humano por encima del consumismo y de los beneficios empresariales.

No es fácil ejercer de comunicador, de los de verdad, tener la capacidad de mirar por encima de la estrechez de miras de muchos medios y algunos periodistas para enfrentarse a la comunicación, a la cooperación y al desarrollo sin las lentes “occidentales”, a través de las que se ve todo lo ajeno como si fuera peor o “subdesarrollado”. Salir del “ombliguismo” y del etnocentrismo para intentar observar de manera más limpia, escuchar con oídos bien abiertos y entender con mente menos prejuiciosa.

Su extenso e intenso bagaje, tanto teórico desde la academia como práctico sobre el terreno, en proyectos y procesos de comunicación participativa, le ha servido a Chaparro, como él mismo nos dice en su texto, para incidir en “un nuevo aprendizaje y en planteamientos críticos tendentes a examinar y revisar desde una nueva mirada los problemas del desarrollo, su fracaso y el accionar cómplice de los medios”.

Aboga Manuel Chaparro, desde planteamientos compartidos con grandes maestros y algunos colegas, por una mirada distinta, ética, humanista, igualitaria y equitativa para abordar la comunicación, los medios, el posdesarrollo y la vida en el planeta.

Alejarnos de la distopía de ese “bendito” desarrollo para volver a pensar en la utopía, esa que nos hace seguir creyendo que otro mundo es posible (y que puede ser mejor).

Para buscar la justicia social hay que romper los viejos esquemas y los modelos caducos, hay que trabajar por otra comunicación y otro significado y sentido del desarrollo que contribuyan a constituir sociedades felices y democráticas. Tenemos que encontrarnos en el “buen vivir” renunciando al mercantilista y consumista “vivir bien”.

De todo eso nos habla el autor en su libro. Desde manifiestos, como Última llamada, a grandes y olvidados informes, como el MacBride, pasando por provocadores panfletos como ¡Indignaos!, Chaparro nos escribe un texto que ha sido concebido “con el ánimo de provocar, de animar en la búsqueda de nuevas vías que superen estadios pasados desde la reflexión y la investigación centrada en la innovación social de utilidades para la vida, sin renunciar a la utopía”.

En las facultades de información, de periodismo o de comunicación, habría que proponerles a las y los estudiantes todos los debates que Chaparro nos presenta y que muchas veces ni siquiera son comentados en las aulas universitarias. Un texto más que recomendable para todas y todos. Porque necesitamos repensar y, cuando lo hayamos hecho, recomunicar.

Reseña escrita por J. Ignacio “Iñaki” Chaves G.

Fuente:desdeabajo

http://www.desdeabajo.info/ediciones/item/25703-claves-para-repensar.html

 

EMISIÓN EN DIRECTO

El Futuro es Nuestro – Stop acoso escolar

CONOCE NUESTROS PROYECTOS: